Difícil situación de los hosteleros de la Costa del Sol

El presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol, Luis Callejón, ha insistido, de nuevo, en la necesidad de recibir ayudas directas, una solicitud que ha pasado casi a ruego, a petición de auxilio para garantizar, al menos, que en un futuro no se pierda ese músculo que tiene el turismo en la provincia de Málaga.

Callejón ha recordado que cada vez son más los fondos de inversión que se interesan por la compra de hoteles en la Costa del Sol, algo que ve normal. El motivo: “Somos un valor seguro”. “El turismo es un valor seguro pero ahora mismo necesita un rescate; somos como los bancos, que los rescatan y siguen dando dinero. A nosotros nos rescatan y seguiremos dando felicidad”, ha enfatizado.

Lo que necesitan los hoteleros, ha recalcado, no son más créditos ICO o ayudas que deban devolver: “Si no entran clientes, no entra dinero, no puedo pagar más”. “No tenemos ni un euro”, ha recalcado en declaraciones a Europa Press.

En este punto, el presidente de la patronal malagueña ha indicado que si las administraciones públicas no tienen dinero para darles les parece bien pero que no sigan cobrando impuestos cuando no hay actividad.

“Si no tiene dinero para darme me parece muy bien pero no me pida. No me pase un IBI, no me pase un IAE que me suponen una carga y, posiblemente, mi futura muerte porque estoy soltando toda mi liquidez y, entonces, no voy a tener para recuperarme”, ha subrayado.

También se ha referido Callejón a las pocas ayudas por parte de algunos municipios de la Costa del Sol, entre los que ha citado a Estepona, Mijas o Torremolinos, a los que se ha pedido la condonación de impuestos como el IBI o el IAE, dada la situación actual de cierre de muchos de estos establecimientos.

“No entiendo a Torremolinos, que es el que posiblemente tenga más plazas turísticas de toda España y no haya hecho nada. Estepona tres cuartas partes de lo mismo, que entiendo que quiera reducir su deuda pero no es el momento. Necesitamos –ha continuado– salvar a muchas empresas y esos impuestos que te van a pagar hoy van a desaparecer porque posiblemente va a cerrar y se van a perder más puestos de trabajo”.

En su opinión, si se rescata al sector turístico “seremos la primera industria en salir de esta situación porque somos una necesidad para romper la rutina de todos los días trabajando y haciendo lo mismo; para evadirse. Somos caballo ganador y si se hace un esfuerzo por salvar a alguna empresa ganaremos todos”, ha enfatizado.

En la actualidad, en la Costa del Sol, se mantienen abiertos aproximadamente un 20 por ciento de los hoteles, la mayoría familiares, apartahoteles que siguen dando servicio a clientes fijos y algunas grandes cadenas que no puden permitirse cerrar todos sus establecimientos, ha señalado Luis Callejón, quien, sin embargo, ha recordado que mantener un hotel cerrado también supone un coste de mantenimiento. En concreto, uno de cuatro estrellas y un centenar de habitaciones supone un mínimo de 50.000 euros al mes.

Respecto a la recuperación de la situación, Callejón no sólo se ha referido a la evolución de la vacunación sino a otros “condicionantes” como si dejarán llegar a clientes de otros países, si esos viajeros considerarán al destino seguro, si habrá un pasaporte sanitario, etcétera.

En este sentido, ha apuntado que este verano de 2021 no habrá un volumen suficiente de viajeros para salvar la industria turística. “Ya lo dije el año pasado, yo firmo con que este verano tengamos diez puntos más de ocupación que el verano de 2020, es decir, un 54 por ciento; eso sería un éxito”, ha sostenido.

Respecto a las palabras de la ministra de Turismo, Reyes Maroto, de que Semana Santa podría ser la fecha de reinicio de los viajes nacionales, el presidente de los hoteleros de la Costa del Sol ha manifestado que podría ser si entonces no hay tantas limitaciones de movimientos ni restricciones debido a la pandemia.

Sin embargo, ha recordado que el mercado nacional en la Costa del Sol supone un 40 por ciento de su turismo “y no nos van a salvar cuatro días”. Más aún, ha añadido, cuando no hay posibilidad de procesiones ni eventos culturales ni religiosos que atraigan al viajero. “Estamos en una situación muy compleja”, ha incidido, añadiendo que había hoteles, como algunos de Estepona, que pretendían abrir este mes de febrero y que, sin embargo, lo han pospuesto a Semana Santa pero siempre dependiendo de la evolución de la situación y de cómo se empiece a mover el mercado internacional.

Toda esta repercusión, además, tiene sus consecuencias para el empleo en el sector turístico, donde la mayoría de los empleados están bajo Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y otros incluso ya amenazados y algunos inmersos en Expedientes de Regulación de Empleo (ERE).

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